Para decidir qué actuación de restitución realizar sobre las poblaciones de Artemisia granatensis Boiss., se van a analizar una a una, y así justificar cuál es la más conveniente desde nuestro punto de vista.
- Traslocación de una o varias poblaciones: como se ha dicho con anterioridad, el mayor factor de amenaza de esta especie es la recolección abusiva que ha sufrido durante años para su comercialización. Aunque actualmente la manzanilla real está protegida y su recolección está prohibida, la realidad es que se sigue recolectando, aunque en menor medida que anteriormente. Las poblaciones que se encuentran a cotas menores y cercanas a alguna vía o camino, sufren una mayor presión que el resto, por lo que se encuentran en peor estado.
Una posible actuación es traslocar estas poblaciones a cotas más elevadas y a zonas menos accesibles para la población. La dificultad de esta opción está en encontrar un emplazamiento idóneo para la población traslocada. También existe el riesgo de que, aunque se encontrase un lugar supuestamente idóneo, los individuos traslocados no se adaptasen bien a las nuevas condiciones.
Al ser poblaciones tan pequeñas (10-15 individuos) aunque se trasladasen a un lugar nuevo y se adaptasen bien esto no garantiza el éxito de reproducción y con ello el aumento de las poblaciones que permitan su perpetuidad.
- Introducción de una nueva población: se puede plantear la creación de un nuevo núcleo en zonas más elevadas e inaccesibles, ya que el número de poblaciones actual es muy reducido. No obstante, existe la misma dificultad que en la traslocación: encontrar un sitio idóneo para su instalación. No sólo es necesario que esté en cota por encima de los 2500 m y lejos de cualquier vía de acceso para dificultar su recolección, sino que se deben tener en cuenta otros muchos factores como las características del suelo (estructura, humedad, profundidad, materia orgánica…), el número de horas de insolación, así como factores más difíciles de controlar como interacciones entre especies (competencias, facilitaciones…).
Además, habrá que evaluar el porcentaje de éxito que este tipo de actuaciones tiene.
- Refuerzo de las poblaciones existentes: otra opción es el refuerzo de poblaciones pequeñas, cuyo objetivo es alcanzar una población con un número de individuos que garantice el éxito reproductivo y con esto la viabilidad en el tiempo de la población. La ventaja que ofrece esta actuación respecto a las anteriores es que el emplazamiento va a ser el adecuado, ya que la población está allí adaptada. Por otro lado, con esta actuación se corre el riesgo de contaminar genéticamente la población sobre la que se va a actuar, ya que no es suficiente con recolectar tan sólo semillas de esta población a causa de su pequeño tamaño sino que hay que traerlas de otras poblaciones o de un banco de germoplasma.
Una vez expuestas las ventajas e inconvenientes de cada una de las posibles actuaciones, se ha considerado como la técnica más adecuada en este caso particular el refuerzo. Se hará un refuerzo de una de las poblaciones que se encuentren en una mayor cota y menos accesible, es decir, con menor presión, a pesar de que ser conscientes de que pueden existir poblaciones más vulnerables. Sin embargo, nos inclinamos por aquellas donde la probabilidad de éxito de la actuación se considera mayor.
Se realizará sólo en una población, y en el caso de que la actuación sea exitosa se podrá plantear en un futuro en más poblaciones.
En cuanto al riesgo de contaminación genética debido a la introducción de semillas de otras poblaciones, en este caso no se considera relevante. Se supone que no puede existir mucha variabilidad entre poblaciones, ya que esta especie se encuentra única y exclusivamente en Sierra Nevada y además en una extensión muy reducida.
- Traslocación de una o varias poblaciones: como se ha dicho con anterioridad, el mayor factor de amenaza de esta especie es la recolección abusiva que ha sufrido durante años para su comercialización. Aunque actualmente la manzanilla real está protegida y su recolección está prohibida, la realidad es que se sigue recolectando, aunque en menor medida que anteriormente. Las poblaciones que se encuentran a cotas menores y cercanas a alguna vía o camino, sufren una mayor presión que el resto, por lo que se encuentran en peor estado.
Una posible actuación es traslocar estas poblaciones a cotas más elevadas y a zonas menos accesibles para la población. La dificultad de esta opción está en encontrar un emplazamiento idóneo para la población traslocada. También existe el riesgo de que, aunque se encontrase un lugar supuestamente idóneo, los individuos traslocados no se adaptasen bien a las nuevas condiciones.
Al ser poblaciones tan pequeñas (10-15 individuos) aunque se trasladasen a un lugar nuevo y se adaptasen bien esto no garantiza el éxito de reproducción y con ello el aumento de las poblaciones que permitan su perpetuidad.
- Introducción de una nueva población: se puede plantear la creación de un nuevo núcleo en zonas más elevadas e inaccesibles, ya que el número de poblaciones actual es muy reducido. No obstante, existe la misma dificultad que en la traslocación: encontrar un sitio idóneo para su instalación. No sólo es necesario que esté en cota por encima de los 2500 m y lejos de cualquier vía de acceso para dificultar su recolección, sino que se deben tener en cuenta otros muchos factores como las características del suelo (estructura, humedad, profundidad, materia orgánica…), el número de horas de insolación, así como factores más difíciles de controlar como interacciones entre especies (competencias, facilitaciones…).
Además, habrá que evaluar el porcentaje de éxito que este tipo de actuaciones tiene.
- Refuerzo de las poblaciones existentes: otra opción es el refuerzo de poblaciones pequeñas, cuyo objetivo es alcanzar una población con un número de individuos que garantice el éxito reproductivo y con esto la viabilidad en el tiempo de la población. La ventaja que ofrece esta actuación respecto a las anteriores es que el emplazamiento va a ser el adecuado, ya que la población está allí adaptada. Por otro lado, con esta actuación se corre el riesgo de contaminar genéticamente la población sobre la que se va a actuar, ya que no es suficiente con recolectar tan sólo semillas de esta población a causa de su pequeño tamaño sino que hay que traerlas de otras poblaciones o de un banco de germoplasma.
Una vez expuestas las ventajas e inconvenientes de cada una de las posibles actuaciones, se ha considerado como la técnica más adecuada en este caso particular el refuerzo. Se hará un refuerzo de una de las poblaciones que se encuentren en una mayor cota y menos accesible, es decir, con menor presión, a pesar de que ser conscientes de que pueden existir poblaciones más vulnerables. Sin embargo, nos inclinamos por aquellas donde la probabilidad de éxito de la actuación se considera mayor.
Se realizará sólo en una población, y en el caso de que la actuación sea exitosa se podrá plantear en un futuro en más poblaciones.
En cuanto al riesgo de contaminación genética debido a la introducción de semillas de otras poblaciones, en este caso no se considera relevante. Se supone que no puede existir mucha variabilidad entre poblaciones, ya que esta especie se encuentra única y exclusivamente en Sierra Nevada y además en una extensión muy reducida.
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